Agatha despertó en la mañana, Adam la tenia abrazada contra su pecho, miró su rostro lleno de paz mientras dormía, acarició su mejilla, él abrió los ojos lentamente y sonrió –
Buenos días Agatha, ¿dormiste bien?
Recuerdo haberme quedado dormida en el sillón
Yo te traje, tranquila no te saqué la ropa, solo te arropé y me acosté a tu lado –
Fuiste muy amable - Agatha acarició su mejilla e intentó levantarse -
Por favor no te levantes aún, quedémonos así un momento más - Agatha aceptó y abrazó a A