Había pasado 2 días desde el funeral de Baltazar, pagué el traslado y lo acompañamos hasta su pueblo, una vez que lo dejamos en el cementerio pague a la florista que tenía un puesto fuera para que cada semana le pusiera flores a la tumba de él y su familia, y me enviara fotos de como quedaba, la florista aceptó feliz, sin saberlo era amiga de Baltazar desde la infancia, ya en casa estaba acurrucada junto a Azzael en la cocina de mamá, la leña se quemaba dando crujido y algunas chispas mientras