98 - Estallido.
La ceremonia de la boda de Ernesto y Anaís se estaba llevando a cabo en uno de los templos más majestuosos de la ciudad. Las paredes estaban adornadas con flores blancas y doradas, y el ambiente era un canto a la belleza y al amor. Ernesto esperaba ansioso en el altar, su corazón latiendo con fuerza mientras sus ojos se fijaban en la puerta, anticipando el momento en que su mujer haría su entrada.
La música nupcial comenzó a sonar, y Ernesto, nervioso, se secó las manos en los pantalones, un ges