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–¡Hijos de puta!–Gritamos Harry y yo mientras caminábamos por todo Londres. En realidad, ya estábamos pasados de copas, y por supuesto que lo haríamos solo así. Al terminar de beber y gritar, Harry me dejo en mi departamento, pero antes de dejarme abrir mi puerta, él hace que lo miré fijamente, sé que los dos estamos pasados de copas, así que mucho de lo que digamos ahora no tendrá sentido mañana.
–Jane.–Su aliento huele a alcohol, pero a pesar de eso, huele bastante bien.–¿Sabes una cosa