Natalia disfrutaba de su tiempo en soledad en la mansión, principalmente debido a que la mayoría de los trabajadores estarían de descanso ese día, por lo que esta era su ocasión para andar de manera libre sin miedo a ser descubierta. A pesar de que extrañaba a Elías y ansiaba compartir este instante con él, también apreciaba la soledad.
Tras almorzar, opta por ir al jardín para respirar un poco de aire fresco, apreciando la delicada brisa que acaricia su rostro y los brillantes rayos del sol q