Mundo ficciónIniciar sesiónCuarenta minutos después, el SUV atravesó unas enormes puertas de acero y se detuvo frente a un edificio de hormigón alto, moderno y sin ventanas.
Grasya miró hacia arriba las enormes letras sobre la entrada: THE BASILIKON. Junto a las palabras había una pequeña silueta estilizada de una pistola. Los ojos se le abrieron enormes. —¿Un campo de tiro privado? —Mmmhmm. —Helios le abrió la puerta y le ofreció la mano—. Es mío. Nunca está






