Mundo ficciónIniciar sesiónNo se retiró.
Solo se derrumbó a medias encima de ella, pesado y cálido, todavía enterrado profundo, el rostro escondido en el hueco de su cuello.—Todavía no —murmuró, sin aliento—. Solo… quédate así un poco más.Ella no discutió. Levantó una mano y hundió los dedos en su cabello espeso y suave, acariciándolo despacio, con suavidad. Él no quería salir de su cuerpo, y ella no quería que lo hiciera. Quería quedarse envuelta en sus brazos, en su calor, en él, para sie






