Cap. 85: Lo que una mujer quiere.
Las mujeres creían que se encontraban solas, pero tenían varios ojos y oídos custodiándolas. Igor y Vladímir, como siempre, revisaron la seguridad de sus chicas, pero no estaban muy preocupados, porque siempre tenían a sus sombras controlando desde lejos. Decidieron que era algo demasiado privado para ellas, por lo que se retiraron a sus habitaciones.
Pero Benjamín y Estanislao no podían dejarlas; fingían no notar la presencia del otro, pero luego de escucharlas notaron que no eran muy distin