Regina miraba aquel par de sobres que Giovanni acababa de darle, mientras se cambiaba de ropa en la intimidad de su habitación. Sinceramente, había creído que el hombre lobo simplemente se iría de allí para nunca más volver, después de saber parte de su historia familiar, y la cantidad de problemas que estaba teniendo.
Ahora mismo, escuchaba sus sonoras carcajadas junto a las de Ennio, notándose que en realidad estaban pasando un grandioso momento jugando videojuegos. Sin saberlo, Regina estaba