El lujoso auto negro de Giovanni Francesco entraba en los terrenos de la universidad, mirando de reojo a la nerviosa Regina, sonrió de medio lado, en realidad había sido un momento bastante agradable que buscaría volver a repetir y subiría de intensidad cada vez.
—Por el momento compañera, nadie lo sabrá como deseas, sin embargo…primero debes de cumplir tu palabra…— habló secamente el lobo mientras llegaban al estacionamiento del campus universitario.
—Lo sé…— respondió la joven preocupada.
—Lo