Apoyó su mano sobre la puerta y bajó su cabeza… suspiró derrotado… había usado un autocontrol que creía inexistente para apartarse en ese momento… giró su rostro y vio la puerta cerrada tras la cual Regina permanecía… no podía volver por mucho que lo deseara… ese juego era de él… tenía que dejarla deseando más, para que fuese ella la que rogara por estar con él…para forzarla a despertar sus instintos. En un inicio creyó que sería más humillante para Giancarlo al saberlo; pero ahora entendía que