El rubio le sujetó las caderas mientras alzaba suavemente las de él para obligarla a subir y bajar sobre su masculinidad, los dedos de Regina volvían blanquecina su piel morena al presionarse con fuerza sobre ella, mientras sus senos mojados subían y bajaban al seguir siendo penetrada por él.
Giovanni atrajo su espalda y la forzó a pegarse a su pecho, las respiraciones jadeantes de ambos chocaron y sus miradas se encontraron, y mientras Giovanni la miraba ahora hacia arriba, nunca dejó de mover