74. Solo a ti
Javier tuvo miedo al ver su mirada indignada sobre él, porque lo último que hubiese querido era defraudarla. No obstante, era consciente de la pésima manera en que gestionó todo.
Andrea cruzó los brazos frente a él, impaciente y Javier tragó en seco, porque estaba seguro de que cualquier cosa que dijese podría y sería usado en su contra.
Podía edulcorar la situación y lograr su cometido, pero no quería hacerlo; ella no se lo merecía. Si solo hubiera actuado con más rapidez, si su padre no se