100. Fantasmas bajo la lluvia
El estruendo de un trueno sacudió la casa, y Andrea se despertó con un grito ahogado, su cuerpo empapado en sudor frío. Sin tiempo para pensar, saltó de la cama y corrió hacia el baño, cayendo de rodillas sobre la taza, dando arcadas violentas.
El sabor amargo en su boca la hizo cepillarse los dientes y se dio una ducha con agua fría, pero al salir, Andrea observó su reflejo en el espejo, notando las ojeras que se habían formado bajo sus ojos. Seguía teniendo la misma pesadilla siendo perseguid