75. Busco más
Mientras avanzaba por el estrecho pasillo hacia la habitación, Andrea imploraba que aquella escena que estaba montando se acercara un poco a la sensualidad que deseaba mostrarle a Javier y no estuviera haciendo el ridículo.
Escuchó el cerrojo de la puerta principal y fue consciente tanto del temblor en sus rodillas, como de la aceleración de su corazón. Una de las luces de la pequeña sala fue encendida y el pánico hizo que se estremeciera. Hacía tanto que no estaba con nadie, ni siquiera con Al