LETIZIA DELPHINE
Nunca pensé que llegaría a disfrutar del sexo. Siempre me había disgustado la idea. Creía que jamás entendería a quienes lo deseaban, porque estaba convencida de que nadie podía despertar los deseos ocultos dentro de mí.
Entramos al hotel. Actuamos con normalidad, aunque mi vestido ya estaba arruinado por culpa de Blaze, hasta que llegamos a nuestro piso. Me sorprendió no ver a nadie en el vestíbulo. Blaze caminaba con una gran sonrisa de satisfacción; seguro había sido cosa su