Mundo ficciónIniciar sesiónHarum veía la espalda de Lukyan, ancha y fornida, se notaba firme y recta, y sus manos cosquilleaban por tocarla, llevaba mas de 10 años deseando tocar esa espalda, más de una década en la cual la castaña decidió follar con cuanto hombre estuviera dispuesto a enseñarle algo nuevo y novedoso en el ámbito sexual y todo para poder complacer a ese capo de la mafia, que por ahora su prima le había arrebatado, pero contaba con que se lo







