Mundo ficciónIniciar sesiónViviría y moriría por ella cada día, era su esposa, sería su mejor amiga, era su fuego y calma, lo era todo, lo comprendo estando allí, entre sus piernas, viéndola desde su altura, ella recostada en el piso alfombrado de la oficina, él arrodillado sujetando su cadera hundiéndose y saliendo de ella despacio, disfrutando la sensación de ser envuelto en su cálido interior, disfrutando de verla agitarse, como su pecho sub&iacut







