Pero fue grande su decepción al no encontrar a Francesco en su apartamento. Dónde diablos podían estar y para colmo de males el teléfono de Lea estaba apagado. No dejaba de pensar en que podía estar pasando por la mente de Lea en aquel momento, que la llevo a tomar una decisión así. Y claro, solo las propias acciones de Marcos podían haber provocado tamaña furia, tamaño odio, pero la verdad la creía más sensata, más inteligente. Menos propensa hacer infantil en un momento así, ni siquiera había