Thabo intentó salir de la cama de hotel en que había pasado la noche con Amelia, pero ella no iba a dejarlo ir tan fácilmente. Había estado toda la noche intentando embriagarlo para ver si podía sacarle algo de información, pero él no había querido beber ni una gota. Le había dicho que tenía un caso importante al día siguiente y que tenía que estar en sus cinco sentidos. El sexo había sido de espectáculo como siempre, pero ella no había podido hacerlo hablar ¡Como es lógico! En una cama activa