Laura apartó la mirada avergonzada.
—No... —Sin seducir a Miguel ya quedaba exhausta, si intentara seducirlo... probablemente no podría levantarse de la cama por días.
El médico miró al hombre junto a ella. El presidente de Nexus, el señor Soto... La había llamado señora Soto, ¿eran acaso esposos? Si la señorita Sánchez tenía tales conexiones, ¿por qué se preocupaba tanto?
Después de pensarlo, le dijo a Laura con seriedad:
—Me tengo que ir, señorita Sánchez. Esfuércese por conseguir pronto el nu