Miguel sacó su teléfono y frunció el ceño al ver que era Manolo. En estos tres años, sus contactos habían sido escasos. Los asuntos de Manolo no le interesaban.
Contestó. La voz algo cansada de Manolo sonó al otro lado.
—Hoy vi a Patricia y Laura en el aeropuerto.
Miguel recordó la llamada anterior de Gael y se quedó paralizado.
—Santiago estaba con ellas.
Manolo siempre supo que Patricia amaba a Santiago. Durante todos estos años, Santiago había permanecido en su corazón, incluso cuando estaba