—En la puerta del baño me encontré con una señora rara que me agarró, me insultó, me pellizcó la cara y dijo que no podía usar ropa de niño —explicó Samuel, señalando su rostro. No mencionó su encuentro con Abril para evitar que su madre recordara a su hermana.
Laura se alarmó. —¿Cómo era esa señora?
—¡Era muy fea! ¡Como una bruja vieja! —respondió Samuel, resentido por el maltrato recibido. A pesar de su corta edad, tenía un carácter vengativo y no olvidaba las ofensas. No entendía por qué esa