Los ojos de Laura brillaron con intensidad mientras lanzaba una mirada fría a Jenny. —Miguel no te ama. Incluso si yo muero, él nunca te olvidará, y mucho menos se casará contigo. Admítelo, Jenny, no significas nada para él. Si es amable contigo, es solo porque te compadece por ser una viuda.
La palabra "viuda" golpeó a Jenny como un latigazo. De repente, se inclinó hacia adelante, presionando el cuchillo contra el pecho de Laura. Su risa sonó desquiciada.
—¿Sabes? Si empujo este cuchillo co