La imagen de ambos quedó capturada, y el conductor no pudo evitar hacer una reflexión silenciosa.
La pareja tenía una belleza extraordinaria, formando una combinación perfecta cuando estaban juntos.
Durante el trayecto, cada uno estaba sumido en sus propios pensamientos.
Pronto llegaron al ayuntamiento.
El abogado ya los esperaba en la entrada.
Era el mismo de antes.
Laura no pudo evitar soltar una ligera sonrisa.
Qué casualidad.
— Señor Soto, señora Soto, aquí está el acuerdo de divorcio. Por f