—Laura, llevas varios años casada, es momento de que tengas un hijo que te acompañe.
Laura, con sentimientos encontrados, levantó la mirada: —Estoy en un momento crucial de mi carrera y no planeo tener hijos.
Con su divorcio de Miguel pendiente, no quería que nadie supiera de su embarazo. Si Miguel llegaba a enterarse, definitivamente no podría proteger a su bebé. No podía arriesgarse.
—Cuando una mujer se casa, debe dedicarse al hogar y a criar a los hijos, deja que los hombres se ocupen de la