Mundo ficciónIniciar sesiónMis ojos se llenan de lágrimas, la alegría me invade por al menos liberarme de esos malditos desgraciados, aunque quienes han venido a rescatarme no son los mejores hombres que en mi vida pueden llegar.
— La han herido mucho. — dice uno de ellos, mientras otro coloca su mano en mi cadera.— ¿Esto es esperma? — pregunta el segundo gemelo.— Marcela, ¿Qué quisieron hacerte?— Violarme. — susurro y l






