El acto público finalizó a las dos de la tarde. Irum llegó a casa después de las cuatro y se fue directo a su habitación en el segundo piso. Directo al baño a darse una ducha.
Se encontró con Libi en la cocina, estaba sentada frente al mesón donde la había follado la otra noche, con una copa entre los dedos.
—Te ves bien en televisión —le dijo ella.
—Tú podrías haberte visto bien también —del refrigerador sacó un refresco.
—Encontraste a otra que combinara mejor contigo. ¿Cuánto le pagaste?