—Calificación máxima. Somos unas genias, esto amerita una celebración.
—No estoy para fiestas, Lucy.
—Lo imaginé. ¿Cómo está Irum?
Libi tardó bastante en responder. Imaginó Lucy el estado deplorable del hombre, un titán despojado de su fuerza, postrado en una silla de ruedas y ahora con un padre que podía morir en cualquier momento. Irum no le agradaba, pero empezaba a sentir lástima por él.
—Está... tranquilo. Está más tranquilo que de costumbre. Dios, lo que voy a decir es horrible, pero a ve