Enza observaba con atención la puerta de su habitación, esperando alguna iniciativa por parte del jeque. ¿Vendría a buscarla? Había estado estudiando durante más de seis horas, pero su mente estaba en otro lugar. ¿Quién más no lo haría? Oficialmente, estaba casada sin saber demasiado sobre lo que el futuro le deparaba en Kazán. A pesar de todo, estaba agradecida con el jeque por haberla protegido tanto en los últimos días.
Con las manos en la cabeza, esperando una señal de su parte durante hora