— ¿Estás segura? —preguntó después de un largo momento de silencio que la había hecho sentir incómoda.
A juzgar por su expresión, el jeque no lo esperaba, o al menos, ya no creía en ello. ¿Segura? No lo estaba completamente, pero estaba convencida de que estaba tomando la decisión más segura para su futuro y el de Hamil. En cambio, casarse con este hombre la aterraba, porque nada ni nadie podía decirle lo que el futuro le deparaba.
— Sí, lo estoy —respondió después de su reflexión interna.
Enza