— ¡Estás completamente loco! Yo jamás en mi vida volveré a ser tu mujer.
— No, si es que yo no te llevo para que convivamos como pareja, tú estarás allá únicamente por ser la madre de mi hijo, ¡nada más!
— No estaré en un lugar donde no valga nada como mujer.
— Entonces aquí me quedaré, y te recuerdo que yo debo de alimentarme, y tú deber es prepararle la comida al padre de tu hijo.
— ¡Ash! Eres un asco. Ya vete de mi cuarto porque necesito vestirme.
— Ve a hacerlo al baño si no lo quieres hace