"Lala? ¿Lala, qué te pasa, Lala? ¿Fui demasiado duro contigo? ¡Despierta, Lala!" gritó Raka, incapaz de mostrar ternura hacia ella.
La verdad era que Raka siempre había estado enamorado de Lala, pero la chica nunca le había correspondido. Él la perseguía constantemente, tanto que terminó asustándola.
"La, despierta." Raka tomó a Lala en sus brazos, sacudiéndola y dándole suaves palmadas en las mejillas, esperando que abriera los ojos. No parecía importarle el fuego que seguía ardiendo ferozm