Mi cuerpo lentamente volvió a la normalidad, podía moverme un poco sobre la cama, aunque no bajar para caminar. El sedante iba perdiendo efecto. Sam estaba sentada mirando por la ventana, sin dirigirme la palabra. Y Sophie, solo me miraba. Las dos parecían otras personas totalmente diferentes.
Quería hablar, preguntar, pero también estaba sumida en mis pensamientos. Sobre todo, la culpa me iba atosigando. Daemon, estuvo frente a mí la respuesta todo el tiempo. Alguien más había muerto, el hombr