El desayuno fue una sopa de lentejas con pollo desmenuzado. Así que Hiz se sintió más a gusto con la comida.
Curiosamente esa mañana Dober sólo se tomó dos tazas de café sin azúcar y una manzana verde.
Así que Hiz supo que él no había dormido en toda la noche. Pero se veía impecable, como si no tuviera nada de cansancio. ¿Ya estaría acostumbrado a no dormir?
Ella nunca lo había visto dormido, ¿sería que no dormía?
—Hiz, antes de irme, necesito dejarte a cargo de algo importante —informó Dober.