—¿Interrumpo algo? —La voz de Adrian cortó el aire como una cuchilla afilada. Estaba de pie detrás de ellos, con las dos copas de vino en las manos. Su expresión seguía siendo tranquila, pero la corriente subyacente de autoridad en su tono era inconfundible. Aunque su postura era relajada, había algo en su mirada que me recordó por qué siempre lograba imponer respeto incluso en los entornos más tensos.
Wallace y Bennett se giraron bruscamente, sus gestos traicionaron el nerviosismo que trataban