La recepción seguía en marcha, llena de conversaciones animadas, risas discretas y el entrechocar de copas. Adrian y yo permanecíamos en un rincón más tranquilo del salón, disfrutando de un momento de calma en medio de la vorágine. Su presencia siempre lograba equilibrarme, y aunque había algo inquietante en el encuentro con Victoria Myers, decidí no dejar que eso me distrajera. No ahora.
—Deberías relajarte un poco, Ivy —dijo Adrian con una sonrisa mientras miraba a su alrededor—. No todo tien