La recepción estaba en pleno apogeo cuando llegué al salón principal. Los reflectores iluminaban el espacio con un brillo elegante, mientras que el murmullo de las conversaciones llenaba el aire. Personas de diferentes sectores de la tecnología, la inversión y los negocios se movían entre las mesas decoradas con flores minimalistas y copas de vino blanco perfectamente alineadas en las bandejas de los camareros.
Me movía entre los asistentes con una sonrisa educada, aceptando las felicitaciones