Incluso después de ver aquellos dibujos, Natasha no estaba dispuesta a creer que fueran creaciones de Beth. Para ella, el repentino ascenso de Beth no solo parecía improbable, sino imposible. ¿Una mujer de un pueblo pequeño, sin antecedentes notables ni conexiones, impresionando de repente a alguien tan importante como la señorita Aurora?
Era increíble.
El evidente afecto de Ryan por Beth solo echaba más sal en la herida. Natasha podía verlo en sus ojos, en la forma en que defendía a Beth, y