~Mia~
Edward mandó llamar a una criada que nos trajo agua de rosas perfumada y champán. Todo fue bonito y romántico, pero no por ello menos incómodo. Todavía le guardaba rencor y allí estaba, haciéndose el simpático.
Me quedé mirando la pared mientras se quitaba la ropa y se metía en la bañera.
Me miró con curiosidad al ver que no me unía a él.
"¿Qué? ¿No te metes?"
"Se supone que nos estamos dando una ducha, no..." un baño romántico en la bañera." Terminé de decir el resto de la frase mentalme