~Mia~
"¿Estás bien?", preguntó Anna por cuarta vez, y la pregunta empezaba a irritarme.
"¿Mia?", me gritó de nuevo al ver que no respondía como antes.
"Bien", dije poniendo los ojos en blanco. "No lo estoy. ¿Satisfecha?"
"Bien. El nerviosismo es bastante evidente. ¿Te importaría decirme por qué?"
¡Dios mío! ¿Así que ya no puedo tener un momento de silencio para mí sola? Aparte de mis frustraciones con Edward, que me ayudó a calmar después de algunos momentos de tensión, anoche me pusieron nervi