~Mia~
Tropecé al caminar mientras observaba el entorno.
"Vamos, Luna. Tenemos que movernos", dijo Edward, instándome a mantenerme cerca de él.
El ambiente apestaba a muerte, dolor, sufrimiento y toda clase de horrores imaginables. Los gritos, los aullidos, el calor del fuego que se había encendido en algunos lugares lejanos me destrozaron.
Y luego estaba Edward.
¿Dónde demonios estaba?
No había nadie a la vista. Solo árboles y arbustos. Pero sabía que el patio de la casa de la manada debía esta