Me despierto gritando.
No gradualmente. No con la lenta atracción de la conciencia del sueño. Solo, instantáneo. Ojos abiertos. Garganta cruda. Gritando a algo que no puedo ver.
Manos. Había manos. Alcanzando. Y mármol. Mármol frío corriendo hacia arriba. Y cayendo, siempre cayendo,
"Alyssa". La voz de Aiden. Cerca. "Estás bien. Estás a salvo. Es solo un sueño".
Pero no es solo un sueño. Mi cuerpo lo sabe, incluso si mi mente no lo sabe. Mi corazón se acelera. Estoy sudando. Me tiemblan tanto l