Mundo ficciónIniciar sesiónAl abrir la puerta me topo de frente con Dara, la que al verme siendo infeliz, sonríe.
—Tú ganas… —Levanto mi mano, ya no hay anillo en ella, se lo he dado a Clarissa para que lo guarde.
Dara asiente, haciendo un puchero lamentable.
—Te dije que ganaría, yo siempre gano, querida






