CAPÍTULO 25

Me muerdo el labio inferior sintiendo con mi mano la humedad en mi feminidad que ya clama por mi hombre. Tomo su camisa y coloco sus manos detrás de su espalda, para atarlas con ella. Hago que se siente sobre la cama y a la vez que acaricio sus piernas, dejo un camino de besos húmedos en su cuello y pecho hasta llegar a su abdomen, al cual doy leves mordidas al igual que a su pelvis. Consigo que Derek suelte pequeños gemidos de placer y se aferre a las sábanas.

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