Capítulo 142
Emma cerró su labial y después abrió la llave del lavamanos, el chorro de agua cayendo resonó en las paredes de mármol del tocador. Se lavó las manos y una vez que las secó se giró lentamente, sosteniendo la mirada de Marlena con una calma que escondía la rabia líquida que le quemaba el pecho. Sabía