Cap. 22: El precio de la paz
Julio lanza un fuerte puñetazo a la bolsa de arena del patio, la cual no parece que vaya a resistir mucho más, ya que lleva más de una hora golpeándola con rabia. La bolsa se sacude siendo atravesada de lado a lado por un nuevo puñetazo, dejando salir su contenido que cae al piso, el Alfa ladea la cabeza contemplando el efecto de su golpe con indiferencia.
“¿No crees que te has excedido un poco?”, pregunta Francis bajando los escalones de la mansión para ir a su encuentro.
“Estamos en el umbra