83. Voy a sacarte de aquí
CRYSTAL
Mi corazón se aceleró por un momento; nuestros ojos se encontraron y todo a mi alrededor desapareció.
Sin pensarlo tanto, corrí por el puente deseando llegar a él. Resbalé un par de veces hasta que, por fin, toqué tierra firme.
Un grito lamentable sonó del otro lado, aunque dudo que tenga algo de lamentable; si le prestaba atención, sonaba muy malévolo.
Llegué hasta Deimos, arrodillándome a su lado, lanzándome sobre su cuerpo cubierto de bruma. No me sentí inquieta ni incómoda cuand