35. Atrapa en su juego
CRYSTAL
Leonor fue la primera en salir, parándose a un lado y esperando pacientemente por mí. Tomé una larga respiración y la solté para luego plantarme frente a su puerta.
—Descuida, todo irá bien, no será tan malo.
—Me odia, Leonor, claro que será malo.
Ella sonríe tímidamente, abriendo la puerta, dejándome ver un cuarto apenas iluminado por la luz que entra a través de las ventanas.
Lo primero que veo es la cama; mis entrañas se retuercen y me obligo a dar un paso al frente, notando la