Belial se encuentra sentado en su sillón en medio de la sala de mando de la nave, los operarios en su mayoría parecidos a enormes lagartos de forma semihumana, teclean frente a los monitores recolectando información brindada por las miles de naves esparcidas alrededor de todo el mundo humano. El líder se mantiene con la cabeza gacha y la mirada perdida, frunce el ceño en su intento por poner en orden los pensamientos que revolotean en su mente. Su prominente trono creado para transmitirle conf